El desenfreno que me da crearte
Es comparable al vil sufrimiento
Ya nunca te escribo tal que antes
Ya, yo nunca abandonarte intento
Ya no te escribo más para nadie
Eres ella, la dueña de mi tiempo.
Amo tus paredes con mi ansia
Recorro tu asfalto canela
Te anhelo con toda mi alma
Me postro por tu piel azucena
Mírame con tus ojos oscuros
Te pido que siempre tú te quedes
Tu amor mi único escudo
Mi alma se alza al verte
Y no podría decir más nada
Yo no podría vivir sin tenerte
Amor como el tuyo se gana
es el recuerdo que no se pierde
Son las horas que gano contigo
Y aquellos besos que no vuelven