Tal momento como este.
Cuando la noche se cierne,
Sobre los edificios más altos.
Esta parte de la ciudad, se expone.
Se desnuda y se une,
se anexa a este sujeto.
Ya no vivía solo,
sus aceras de tejido.
y su asfalto al ocaso.
Lo recuerdo con nostalgia,
mis rodillas son la clave,
son llagas de memoria.
Al admitir que nunca te tuve.
quise vivir contigo,
y no palpo tu voluntad de retenerme,
quizás eso querías.
Tus calzadas son libres,
pero son puro frenesí y fuego.
Solo dejé mi huella a base de tinta,
Por tus exuberantes muros,
pero se borran con el tiempo,
como los recuerdos de mis pasos,
por tu grisácea superficie.
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